@fereztravelstudio
10 de agosto 202611 min

¿El all-inclusive es la forma más cara de no conocer un destino?

El resort resuelve todo lo que pasa adentro. Afuera existe otro viaje, y muchas veces queda a minutos del lobby.

¿El all-inclusive es la forma más cara de no conocer un destino?
del otro lado del muro

Esto no es una crítica al all inclusive. Para ciertos viajes es exactamente lo que hace falta: descansar, no decidir nada, tener todo a mano, viajar con chicos sin pensar en cada comida. El problema empieza cuando se elige por default y el viaje entero sucede entre la pileta, el buffet y la playa del hotel.

Esta guía explica qué cubre realmente un all inclusive, cuándo conviene, cómo elegir el resort correcto y qué salidas vale la pena hacer en tres de los destinos más elegidos desde Argentina: Punta Cana, Cancún y Tulum.

Qué incluye un all inclusive, y qué no

La pulsera cubre, en general:

  • Desayuno, almuerzo y cena en el buffet.
  • Restaurantes temáticos o a la carta, muchas veces con reserva y con un número limitado de cenas por estadía.
  • Bebidas nacionales, con y sin alcohol.
  • Snacks y bares de pileta y playa.
  • Actividades dentro del resort: deportes náuticos sin motor, gimnasio, shows, club de chicos.

Lo que casi nunca cubre:

  • Bebidas premium, vinos de carta y algunas marcas internacionales.
  • Spa y tratamientos.
  • Excursiones fuera del hotel.
  • Deportes náuticos con motor y buceo.
  • Algunos restaurantes de especialidad, que se pagan aparte.
  • Propinas, que en el Caribe son habituales aunque no obligatorias.
  • Room service, en algunos resorts, o con cargo nocturno.

Y lo más importante: la pulsera cubre lo que pasa adentro del resort, no el lugar donde está el resort. Se puede volver de una semana en el Caribe sin haber conocido el Caribe. Se conoció un hotel, que podría estar en cualquier otra costa.

Cuándo el all inclusive sí conviene

  • Viajes con chicos chicos, donde la logística de cada comida pesa y el club de chicos es parte del descanso de los adultos.
  • Viajes cortos pensados solo para descansar, de cuatro o cinco noches.
  • Destinos donde salir del resort es complejo o poco recomendable, o donde el resort está muy aislado.
  • Grupos grandes y familias extendidas que quieren estar juntos sin coordinar cada comida ni dividir cuentas.
  • Viajeros que van a tomar y comer mucho dentro del hotel. Ahí, el precio fijo es una ventaja real.
  • Lunas de miel en resorts solo para adultos, cuando la idea es no hacer nada.

Cuándo no conviene

  • Cuando el destino tiene mucho para conocer afuera. México, por ejemplo, con ruinas, cenotes y ciudades coloniales a una o dos horas.
  • Cuando se van a hacer muchas excursiones. Si se pasa el día afuera, se paga el almuerzo que no se come.
  • Cuando importa la gastronomía local. La cocina del lugar rara vez está en el buffet.
  • En ciudades. Un all inclusive en una ciudad como Cartagena o Río tiene poco sentido.
  • Cuando se valora el silencio. Los resorts más grandes tienen animación, música y actividad todo el día.

El costo que no figura en la factura

Hay un costo que no figura en la factura: el tiempo. Siete días en un destino que se ve desde una reposera son siete días que no vuelven. Muchos viajeros lo descubren al volver, cuando les preguntan cómo era el lugar y no saben qué contestar.

Punta Cana, a diez minutos

Punta Cana es el destino de all inclusive por excelencia en el Caribe. La mayoría de los resorts están en Bávaro, Cap Cana, Uvero Alto y Juanillo, con playas largas de arena blanca. Pero a poca distancia hay otra Punta Cana:

  • Playa Macao. Queda a un salto de la zona hotelera de Bávaro y se ve distinta: ancha, con olas de verdad, una de las pocas playas de la zona donde se puede surfear, y sin una sola torre a la vista. Al atardecer todavía hay caballos caminando por la arena. Es la Punta Cana de antes de Punta Cana, a un traslado corto del lobby.
  • Isla Saona. Dentro del Parque Nacional del Este, con playas de cocoteros y una piscina natural de agua poco profunda donde se ven estrellas de mar. Las excursiones masivas llegan todas a la misma hora: una salida privada o temprana cambia la experiencia.
  • Los Haitises. Un parque nacional en la bahía de Samaná, con manglares, cuevas con pinturas taínas y formaciones de roca sobre el agua.
  • Altos de Chavón. Un pueblo construido en piedra al estilo mediterráneo, sobre el río Chavón, con vista al valle.
  • Santo Domingo. La Zona Colonial, Patrimonio de la Humanidad, con la primera catedral de América. Queda a unas dos horas y media.
  • Samaná, entre enero y marzo, para ver ballenas jorobadas.

Cancún, más allá de la zona hotelera

Dentro de la misma zona hotelera, las ruinas mayas de El Rey quedan rodeadas de hoteles y las recorren más iguanas que visitantes. A un par de horas están:

  • Isla Mujeres, a veinte minutos en ferry, con Playa Norte y un ritmo de pueblo.
  • Holbox, una isla sin autos, con tiburones ballena entre junio y septiembre.
  • Los cenotes de Valladolid y la ciudad colonial.
  • Chichén Itzá, a la apertura.
  • El Museo Subacuático de Arte, para snorkel o buceo.

Cancún funciona muy bien como base. Como único destino, se queda corto. Lo desarrollamos en qué hacer en Cancún.

a veinte minutos del lobby
a veinte minutos del lobby

Tulum, hacia adentro

La franja de beach clubs es lo que se ve primero. A unos cuarenta y cinco kilómetros hacia el interior, la selva se cierra sobre las ruinas de Cobá. Debajo de la tierra corren ríos subterráneos que se asoman en cenotes de agua transparente. Al sur empieza la reserva de Sian Ka'an. Nada de eso aparece en el programa de actividades del hotel.

Lo contamos paso a paso en qué hacer en Tulum.

Cómo elegir un resort all inclusive

No todos los all inclusive son iguales, aunque todos digan "todo incluido". Lo que más cambia la experiencia:

  • El tamaño. Un resort de mil habitaciones y uno de cien no ofrecen la misma experiencia. En los grandes hay más filas, más distancia entre la habitación y la playa, más ruido. En los chicos, más atención y más tranquilidad, con menos variedad.
  • La ubicación. No todos los resorts están igual de cerca de lo que vale la pena conocer. En Punta Cana, Uvero Alto queda más lejos de todo que Bávaro.
  • La playa. Si es apta para nadar, si tiene oleaje, si hay sargazo en la época del viaje, si es compartida con otros hoteles.
  • Solo adultos o familiar. Cambia por completo el ambiente.
  • Los restaurantes a la carta. Cuántos hay, si se reservan y cuántas cenas permite la estadía.
  • Las bebidas. Qué marcas incluye y qué se cobra aparte.
  • La categoría de habitación. Dentro de un mismo resort puede haber diferencias enormes de ubicación, vista y servicios. Algunas categorías incluyen club privado, playa reservada o restaurantes exclusivos.

En cómo elegir un hotel desarrollamos estos criterios en detalle.

Cómo aprovecharlo sin quedarse adentro

  • Elegir bien la ubicación antes que el resort.
  • Reservar dos o tres salidas antes de llegar. Con traslado resuelto y a la hora correcta: temprano, antes de que lleguen los grupos.
  • Salir a comer al menos una vez. La cocina local rara vez está en el buffet.
  • Combinar. Unas noches de resort y otras en un hotel chico, en un pueblo o en otra zona. Por ejemplo, cuatro noches en Tulum o en Isla Mujeres y tres en un resort al final, para descansar.
  • Dejar los días de resort para el final del viaje, cuando más se disfruta no hacer nada.
  • Mirar la temporada. En temporada alta, los resorts más buscados se llenan y la experiencia cambia. En temporada de huracanes en el Caribe explicamos cómo pesa la fecha.
El all inclusive cubre necesidades. Un viaje bien pensado suma lo que importa.

All inclusive con chicos: qué mirar

Es el caso en que el all inclusive más sentido tiene, pero no todos los resorts son igual de buenos para familias:

  • Club de chicos por edades, con horarios amplios y personal que hable español.
  • Piletas para chicos separadas, con poca profundidad y sombra.
  • Playa sin oleaje fuerte. En Punta Cana, la zona de Bávaro suele ser más tranquila que Macao o Uvero Alto.
  • Habitaciones familiares o comunicadas, para no apretar a cuatro personas en una habitación estándar.
  • Buffet con horarios amplios, para no depender de los horarios de los restaurantes a la carta.
  • Distancia corta entre la habitación, la pileta y la playa. En resorts muy grandes, hay que caminar o esperar un carrito cada vez.
  • Servicio médico en el resort y una clínica cercana.

Resorts solo para adultos

Para parejas, lunas de miel o grupos de amigos, un resort solo para adultos cambia la experiencia: menos ruido, piletas tranquilas, restaurantes con otro ritmo y, en general, más atención. Lo que conviene mirar:

  • Si es solo adultos todo el resort o solo una sección dentro de un resort familiar. En el segundo caso, se comparten playa y algunos espacios.
  • La edad mínima, que según el hotel va de los 16 a los 18 años.
  • El tipo de ambiente. Hay resorts solo para adultos pensados para el descanso y otros con fiestas, DJ y vida nocturna. Los dos dicen "adults only".
  • Las habitaciones con pileta privada o acceso directo a la pileta, que en estos resorts suelen ser las más buscadas.

En destinos para luna de miel contamos cuándo un resort así tiene sentido para el primer viaje en pareja.

Los errores más comunes al reservar un all inclusive

  • Elegir por la cantidad de estrellas y no por el tamaño, la playa y la ubicación.
  • No revisar qué restaurantes a la carta incluye y cuántas cenas permite la estadía.
  • Reservar la habitación más barata de un resort enorme, que suele estar en el edificio más lejos de la playa.
  • No mirar la temporada de sargazo en el Caribe mexicano y en algunas zonas de República Dominicana.
  • No reservar las excursiones antes, y terminar haciendo la que se vende en el lobby, a la hora en que van todos.
  • Pasar diez noches en el mismo resort cuando con seis alcanzaba, y el resto podía ser otro lugar.

All inclusive o solo desayuno: cómo hacer la cuenta

Para saber si conviene, hay que comparar el precio del all inclusive con el de la misma habitación con desayuno, y estimar qué se gastaría en almuerzos, cenas y bebidas.

  • Si se van a hacer varias excursiones de día completo, el all inclusive pierde valor.
  • Si se va a pasar la mayor parte del tiempo en el hotel, gana.
  • En destinos donde comer afuera es caro, como Aruba, el all inclusive suele convenir más.
  • En destinos donde comer afuera es bueno y razonable, como México, suele convenir menos.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa all inclusive en un hotel?

Que la tarifa incluye comidas, bebidas y actividades dentro del hotel. No incluye excursiones, spa, bebidas premium ni algunos restaurantes de especialidad.

¿Conviene el all inclusive en Punta Cana?

En general sí, porque los resorts están alejados de pueblos con oferta gastronómica. Igual conviene reservar algunas salidas, como Isla Saona o Playa Macao.

¿Conviene el all inclusive en Cancún o Tulum?

En Cancún puede funcionar si se combina con salidas. En Tulum conviene menos: buena parte del destino está fuera del hotel, y la oferta de restaurantes es muy buena.

¿Se dejan propinas en un all inclusive?

No son obligatorias, pero son habituales en el Caribe y México, sobre todo para el personal de habitaciones, bares y restaurantes a la carta.

¿Cuántas noches conviene en un all inclusive?

Entre cuatro y siete, según el tipo de viaje. Más de siete en el mismo resort, sin salidas, suele volverse repetitivo.

Si lo que se busca es todo resuelto pero en movimiento, un crucero es otra forma de lograrlo: lo explicamos en cruceros MSC desde Buenos Aires.

Qué opinamos en Fêrez

No recomendamos dejar el all inclusive. Recomendamos no dejar que sea el viaje entero. Un par de salidas bien elegidas cambian lo que uno cuenta al volver. Y a veces, la mejor decisión es que el resort sea solo una parte del recorrido. Lo armamos así en cada viaje a medida.

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