Cuatro destinos conocidos, contados por lo que el folleto no dice
Un puente que ya no existe, un pueblo que se hizo famoso por una actriz, una ciudad elegida por un análisis y unas piscinas de coral a las que se llega a vela.

Hay destinos que se venden solos y, justamente por eso, se cuentan siempre igual: arena blanca, agua turquesa, pulsera en la muñeca. Detrás de esa postal hay historias, rincones y costumbres que cambian cómo se vive el viaje.
Estos son cuatro de los destinos de playa más elegidos desde Argentina, contados desde otro lado. Para cada uno, qué hacer más allá del hotel, cuándo conviene ir, cómo llegar y dónde alojarse.
Aruba: el puente que salió en todas las postales
Durante décadas, la imagen más repetida de Aruba fue el Puente Natural, un arco de piedra coralina sobre el mar en la costa norte de la isla. Se derrumbó en 2005, y todavía hay quien llega a buscarlo sin saberlo. A pocos metros quedó uno más chico, el Baby Bridge, que sigue en pie.
Lo que no cambió es el viento. Sopla fuerte y parejo casi todos los días del año, tan constante que la isla es sede del Hi-Winds, una de las competencias de windsurf y kite más antiguas del Caribe. El mismo viento hace que el calor se sienta distinto, que los árboles crezcan inclinados y que Aruba tenga muy poca lluvia.
Qué hacer en Aruba
- Recorrer la costa norte, salvaje y rocosa, sin hoteles, con un paisaje que parece de otra isla. Se hace en 4x4 o con un chofer.
- Eagle Beach a primera hora, con los árboles fofoti inclinados por el viento. Es una de las playas más anchas del Caribe.
- El Parque Nacional Arikok, que ocupa cerca de una quinta parte de la isla, con cuevas con pinturas de los pueblos originarios, dunas y playas escondidas.
- La Piscina Natural (Conchi), una pileta de roca volcánica frente al mar, dentro de Arikok. Solo se llega en vehículo alto o caminando.
- Baby Beach, en el extremo sur, una laguna de agua quieta y poco profunda.
- Una tarde de kite o windsurf en la zona de Hadicurari, aunque sea para mirar.
- Oranjestad, la capital, con casas de colores de influencia holandesa.
Cuándo ir a Aruba
Aruba se puede visitar todo el año. Está al sur del corredor habitual de huracanes y tiene clima seco. La temporada alta va de diciembre a abril; de mayo a noviembre hay menos gente y mejores tarifas. En temporada de huracanes en el Caribe explicamos por qué es una de las islas más elegidas entre junio y noviembre.
Dónde alojarse en Aruba
- Palm Beach: la zona de hoteles grandes, restaurantes y vida nocturna.
- Eagle Beach: más tranquila, con hoteles más chicos y playa más ancha.
- Zona sur y Savaneta: para quien busca algo más local y alejado.

Búzios: el pueblo que cambió en un verano
Búzios toma su nombre de los caracoles búzios que se encontraban en sus playas. Hasta principios de los años sesenta era un pueblo de pescadores casi desconocido, a unas tres horas de Río de Janeiro. En 1964 Brigitte Bardot pasó unas vacaciones ahí, y los fotógrafos que la siguieron lo convirtieron en noticia internacional. Hoy hay una estatua de bronce de ella sentada frente al mar, en la costanera que lleva su nombre, la Orla Bardot.
Búzios es una península con más de veinte playas, y esa es la clave para disfrutarla: elegir la playa según el viento y el día.
Qué hacer en Búzios
- La Rua das Pedras de noche, con restaurantes y bares a pasos del agua.
- Las playas del lado de afuera, como Geribá y Tucuns, con olas, más movimiento y un público joven.
- Las playas del lado de adentro, como João Fernandes, Azeda y Ferradura, más calmas y buenas para nadar.
- Tartaruga, con agua tranquila y buena para snorkel.
- Un paseo en barco o en escuna para recorrer varias playas en una tarde.
- El atardecer en la Praia da Armação, con los barcos de pescadores todavía amarrados.
Cuándo ir a Búzios
- Diciembre a marzo: pleno verano. Más calor, más gente y tarifas más altas, sobre todo en enero, Carnaval y las fiestas.
- Noviembre, marzo y abril: el mejor equilibrio entre clima de playa y tranquilidad.
- De mayo a septiembre: invierno brasileño, con días templados y agua más fría. Bueno para quien prioriza caminar y comer.
Cómo llegar y dónde alojarse
Se vuela a Río de Janeiro (aeropuerto de Galeão) y desde ahí son unos 170 kilómetros, entre dos horas y media y tres horas por ruta. Para quien prefiere moverse a pie, conviene alojarse cerca de la Rua das Pedras o en Ferradura. Para quien busca tranquilidad, en las posadas de las playas más alejadas, con auto o traslados resueltos.
Cancún: una ciudad elegida por un análisis
A fines de los años sesenta, el gobierno mexicano decidió crear nuevos polos turísticos desde cero y analizó playas de todo el país para elegir dónde construirlos. Ganó una isla de arena larga y angosta, casi deshabitada, frente a una laguna. Cancún es una ciudad planificada, y se nota en la forma de su zona hotelera: una franja de más de veinte kilómetros entre el mar y la laguna Nichupté, con forma de número siete.
Dentro de esa misma franja, las ruinas mayas de El Rey quedaron rodeadas de hoteles. Las recorren más iguanas que visitantes.
Qué hacer en Cancún
- Isla Mujeres, a unos veinte minutos en ferry desde Puerto Juárez, con un ritmo mucho más tranquilo y Playa Norte, una de las más lindas de la zona.
- El Museo Subacuático de Arte (MUSA), con esculturas bajo el agua que se ven haciendo snorkel o buceo.
- El Rey y el Museo Maya de Cancún, dentro de la misma zona hotelera.
- Los cenotes de Valladolid y la ciudad colonial, a unas dos horas.
- Chichén Itzá, a algo más de dos horas, a primera hora.
- Holbox, más lejos, para quien busca una isla sin autos. Entre junio y septiembre se puede nadar con tiburones ballena con operadores autorizados.
- Tulum y la Riviera Maya, hacia el sur. Lo desarrollamos en qué hacer en Tulum.
Cuándo ir a Cancún
La temporada seca va de diciembre a abril, y es la más cara. Mayo y la primera parte de junio tienen buen clima con menos gente, aunque empieza el sargazo. De junio a noviembre es temporada de huracanes, con mayor riesgo entre agosto y octubre.
Dónde alojarse
- Zona hotelera, del kilómetro 9 al 13: hoteles grandes, vida nocturna y la zona más movida.
- Zona hotelera sur, del kilómetro 14 al 20: más tranquila, con playas más anchas.
- Costa Mujeres: al norte, con resorts más nuevos y menos densidad.
- Puerto Morelos: a media hora, un pueblo chico frente a un arrecife protegido.
Cancún funciona muy bien como base. Como único destino, se queda corto. En all inclusive: cuándo conviene contamos cómo combinar el resort con salidas.
Porto de Galinhas: coral que se cuida a mano
En Pernambuco, a unos sesenta kilómetros al sur de Recife, las piscinas naturales de Porto de Galinhas se forman con la marea baja entre los arrecifes de coral. Para llegar se usa la jangada, el bote de vela tradicional de los pescadores del nordeste, más lento que una lancha pero que no daña el arrecife.
El nombre del pueblo tiene una historia menos luminosa: según la tradición local, viene de la época en que se desembarcaban personas esclavizadas de contrabando, y se usaba la contraseña "llegaron gallinas nuevas al puerto". Hoy el pueblo está lleno de esculturas de gallinas, y pocos visitantes conocen el origen.
Qué hacer en Porto de Galinhas
- Las piscinas naturales con marea baja, temprano. Conviene mirar la tabla de mareas: las piscinas se ven solo con marea baja, y las mejores son las mareas de menos de 0,5 metros.
- Praia dos Carneiros, a una hora al sur, escondida entre cocoteros, con una pequeña iglesia blanca sobre la arena, la capilla de São Benedito, y un agua tan quieta que parece una laguna. Merece el día entero.
- Maracaípe, la playa vecina, con olas para surf y una zona de manglar donde viven caballitos de mar, que se ven en paseos en jangada con guías locales.
- Muro Alto, al norte, una playa protegida por un arrecife que forma una gran laguna de agua tranquila.
- Recife y Olinda, para un día de ciudad: Olinda tiene un centro histórico colonial declarado Patrimonio de la Humanidad.
Cuándo ir
La mejor época va de septiembre a marzo, con menos lluvias y más sol. Entre abril y julio llueve con más frecuencia en la costa de Pernambuco. El agua está templada todo el año.
Cómo llegar y dónde alojarse
Se vuela a Recife, con conexión en San Pablo o Río desde Buenos Aires. Desde el aeropuerto son alrededor de una hora por ruta. Para moverse a pie, conviene alojarse cerca del centro del pueblo. Para tranquilidad y playa propia, en Muro Alto o en las posadas de Carneiros.
Qué comer en cada uno
Una de las mejores formas de salir del hotel es por la mesa. Lo que vale la pena buscar en cada destino:
- Aruba: keshi yena, un queso relleno de carne especiada que viene de la época colonial holandesa; pescado del día en los restaurantes de Savaneta, frente al agua, y pastechi, empanadas fritas, como desayuno local.
- Búzios: moqueca, el guiso de pescado con leche de coco y aceite de dendê, y pescado a la parrilla en los quioscos de playa. La Rua das Pedras concentra los restaurantes de autor.
- Cancún: tacos al pastor y cochinita pibil en el centro de la ciudad, lejos de la zona hotelera, y ceviches en los puestos de Puerto Juárez antes de tomar el ferry a Isla Mujeres.
- Porto de Galinhas: carne de sol, queijo coalho a la parrilla en la playa, tapioca a cualquier hora y bolo de rolo, un arrollado finísimo de guayaba típico de Pernambuco.
En dónde comer cuando viajás están los criterios que usamos para elegir restaurante en cualquier destino.
Cómo elegir entre los cuatro
- Aruba: para quien quiere sol casi asegurado todo el año, viento, playas anchas y una isla segura y ordenada.
- Búzios: para quien busca un pueblo con vida, muchas playas distintas y buena gastronomía, cerca de Río.
- Cancún: para quien quiere combinar playa con historia maya, islas y cenotes, con muchas opciones de vuelo.
- Porto de Galinhas: para quien busca agua tranquila, piscinas naturales y un ritmo más lento, con buena relación entre precio y experiencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta en Aruba?
Entre cinco y siete días permiten conocer la isla, recorrer la costa norte y tener tiempo de playa.
¿Cuál es la mejor playa de Búzios?
Depende del día. Para nadar con agua calma, João Fernandes, Azeda o Ferradura. Para olas y movimiento, Geribá. Lo ideal es cambiar de playa cada día.
¿Cuándo se ven las piscinas naturales de Porto de Galinhas?
Solo con marea baja. Conviene revisar la tabla de mareas del día y llegar temprano.
¿Qué documentos necesito desde Argentina?
Para Brasil alcanza con el DNI vigente o el pasaporte. Para México y Aruba hace falta pasaporte, sin visa para ciudadanos argentinos; Aruba además pide completar una tarjeta de embarque y desembarque online antes de viajar. Conviene confirmar los requisitos vigentes antes de salir.
¿Cancún o Punta Cana?
Cancún tiene más para hacer fuera del hotel: ruinas, cenotes, islas, ciudades coloniales. Punta Cana es más de resort y playa. Para quien quiere conocer, Cancún. Para quien quiere descansar, cualquiera de los dos.
Cómo lo trabajamos en Fêrez
En cada propuesta sumamos este tipo de detalle: la hora en que conviene ir, qué dejar reservado, qué playa elegir según el día, cuándo mirar la tabla de mareas. Es lo que hace que un destino conocido se sienta nuevo. Si estás pensando en alguno de estos cuatro, escribinos.
Un destino conocido no es un destino agotado. Solo hay que saber dónde mirar.
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