@fereztravelstudio
9 de octubre 202612 min

Hoteles que no se parecen a ningún otro

Uno se derrite cada primavera. En otro, las jirafas asoman por la ventana del desayuno. Siete hoteles con una historia propia, y para quién es cada uno.

Hoteles que no se parecen a ningún otro
el hotel como destino

Hay hoteles que acompañan el viaje y hay hoteles que son el viaje. Los primeros se eligen por ubicación, por comodidad, por la habitación. Los segundos se eligen por algo que no se encuentra en ningún otro lado: un edificio que tiene su propia historia, una costumbre que no se repite, un paisaje que solo se ve desde ahí.

Esta nota reúne siete de esos hoteles. Uno patagónico que se incendió al año de abrir. Uno porteño que antes fue un molino. Uno en Dubái al que le inventaron una categoría. Uno en Hong Kong con su propio color. Uno que se construye de cero cada invierno. Uno en Nairobi donde las jirafas desayunan con los huéspedes. Y uno en la Riviera francesa que durante más de un siglo no aceptó tarjetas.

Ninguno se parece a otro, y por eso cada uno pide un viajero distinto. Para cada hotel, contamos qué lo hace único, cuándo conviene ir y para quién es.

Llao Llao: el hotel que se reconstruyó en piedra

El Llao Llao se incendió al año de abrir. Lo diseñó Alejandro Bustillo y se inauguró el 9 de enero de 1938. Estaba hecho casi todo en madera, con techos de tejuelas de alerce, sobre una base de piedra.

El 27 de octubre de 1939 un incendio lo destruyó. La decisión de reconstruirlo se tomó enseguida, y esta vez con más piedra que madera, para que no volviera a pasar. Reabrió en diciembre de 1940, con la forma que conocemos hoy: un lodge de montaña de estilo canadiense entre los lagos Nahuel Huapi y Moreno, con el cerro López enfrente.

Su historia siguió teniendo vueltas. En 1970 su imagen apareció en el billete de un peso. En 1978 cerró, después de años de administraciones que no funcionaron, y quedó abandonado. Volvió a abrir en 1993, y desde entonces creció con un ala nueva, spa y campo de golf.

Cuándo ir

  • Invierno (julio y agosto): para combinar con el esquí en el Cerro Catedral, a menos de una hora. En nuestra nota sobre los centros de ski de Argentina y Chile comparamos opciones.
  • Primavera y otoño: la mejor época para quien busca el hotel en sí, con menos movimiento, colores en el bosque y lagos calmos.
  • Verano: días largos, navegación, trekking y la temporada más concurrida.

Para quién

Parejas que buscan una escapada sin cruzar fronteras, familias en vacaciones de invierno y viajeros del exterior que quieren la Patagonia con base en un hotel con historia. Las habitaciones con vista al lago son las que justifican la elección. Combina con El Calafate o El Chaltén para un viaje patagónico más largo; en Patagonia: Calafate, Chaltén y Torres del Paine contamos cómo armarlo.

Faena: el molino que se volvió hotel

El Faena de Buenos Aires era un molino harinero. El edificio, conocido como El Porteño, perteneció a Bunge y Born, una de las grandes empresas cerealeras del país, y está levantado con ladrillos traídos de Manchester. Cuando el puerto se trasladó al norte, a principios del siglo XX, los docks de Puerto Madero quedaron sin función. A fines de los noventa, el edificio estaba por demolerse y lo salvaron grupos que defendían el patrimonio.

Alan Faena lo convirtió en hotel junto a Philippe Starck, que hizo el diseño interior. Abrió en octubre de 2004 y fue el corazón de lo que después se llamó el Distrito Faena. Rojo, dorado, terciopelo, unicornios: Starck no buscó el minimalismo. Adentro funcionan un cabaret con show de tango, restaurantes, un spa y el Library Lounge, una biblioteca que funciona como bar.

Para quién

Para el viajero que llega a Buenos Aires y quiere un hotel con personalidad fuerte, cerca del río y de la Reserva Ecológica. También para porteños que buscan una noche especial en su propia ciudad, sea un aniversario o una celebración. El show de tango del Cabaret se reserva por separado y vale incluso sin alojarse.

Cuándo ir

Buenos Aires se disfruta todo el año, pero primavera y otoño son las estaciones con mejor clima para caminar Puerto Madero y San Telmo.

Burj Al Arab: las siete estrellas que no existen

El Burj Al Arab nunca dijo ser de siete estrellas. Lo escribió un periodista en una nota. Se cuenta que fue durante un viaje de prensa antes de la apertura, a fines de 1999: alguien describió el hotel como "de siete estrellas" y la frase se quedó. Oficialmente es cinco estrellas, que es la máxima categoría que existe. Las siete estrellas son un mito que el propio hotel nunca reclamó.

Lo que sí es real: está sobre una isla artificial frente a la costa de Dubái, tiene la silueta de una vela y todas sus habitaciones son suites de dos pisos. Se convirtió en la imagen de la ciudad antes de que existieran la mayoría de los rascacielos que hoy la rodean.

Para quién

Para quien quiere vivir el Dubái más espectacular al menos una vez. Funciona muy bien como una o dos noches dentro de un viaje más largo: por ejemplo, de escala camino a Maldivas o a las islas del Índico. En la guía de Maldivas contamos por qué Dubái es la combinación más pedida.

Cuándo ir

De noviembre a marzo, cuando el calor da tregua. En verano las temperaturas superan con frecuencia los 40 grados.

The Peninsula Hong Kong: un color propio

Un hotel de Hong Kong tiene su propia flota de Rolls-Royce. The Peninsula, abierto en 1928 en Kowloon, frente a la bahía Victoria. En 1970 hizo el mayor pedido de Rolls-Royce de su época: siete Silver Shadow. Desde entonces renovó la flota varias veces, y en 2006 recibió catorce Phantom de batalla larga, otro pedido récord.

Todos pintados de un verde que lleva el nombre del hotel: Peninsula green. Es un color tan asociado al hotel como su lobby, donde el té de la tarde con música en vivo es una tradición de casi un siglo.

Para quién

Para quien quiere el Hong Kong clásico, con vista a la isla y al skyline desde el lado de Kowloon. El traslado desde el aeropuerto en uno de los Rolls-Royce se puede pedir al reservar, y es parte de la experiencia. Funciona como escala de dos o tres noches en un viaje a Asia, combinado con Japón, Vietnam o el sudeste asiático. En Japón más allá de Tokio contamos cómo armar la otra parte del mapa.

Cuándo ir

De octubre a diciembre, con días templados y secos. La primavera es húmeda, y el verano trae calor y la temporada de tifones.

Icehotel: el hotel que se derrite

Hay un hotel que se construye de cero todos los inviernos. El Icehotel, en Jukkasjärvi, en la Laponia sueca, a unos 17 kilómetros de Kiruna y bien al norte del Círculo Polar Ártico. Su historia empieza en 1989, con exposiciones de arte en hielo; en 1990, unos visitantes que no consiguieron alojamiento en el pueblo durmieron en un iglú de la muestra, sobre pieles de reno, y fueron los primeros huéspedes.

Se construye con hielo y nieve del río Torne, que se corta en marzo y se guarda hasta el invierno siguiente. Cada año, artistas de distintos países diseñan las suites de arte, el bar y la capilla, y en primavera todo vuelve a ser agua y regresa al río. Ninguna temporada se repite.

Desde 2016 existe además una parte permanente, Icehotel 365, que mantiene suites de hielo durante todo el año gracias a energía solar.

Cuándo ir

  • De diciembre a abril: la temporada del hotel de invierno. Es también la época de las auroras boreales, más visibles en los meses de noches largas.
  • El resto del año: solo funciona la parte permanente, con el sol de medianoche en verano.

Para quién

Para quien busca una experiencia extrema y fotogénica, y para viajes en pareja o en familia con chicos grandes. La recomendación habitual es dormir una sola noche en una habitación de hielo, a unos cinco grados bajo cero dentro de una bolsa térmica, y el resto en habitaciones cálidas del mismo complejo. Combina con trineos de perros, motos de nieve y salidas para ver auroras.

Giraffe Manor: desayuno compartido

En un hotel de Nairobi, las jirafas desayunan con vos. Giraffe Manor es una casona de estilo inglés de 1932, en el barrio de Langata, rodeada de bosque nativo. En 1974 la compraron Jock y Betty Leslie-Melville, que fundaron una organización para proteger a la jirafa de Rothschild, una subespecie en peligro, y llevaron a vivir con ellos a ejemplares jóvenes.

Hoy las jirafas siguen ahí, en libertad dentro de la propiedad. Asoman la cabeza por las ventanas del comedor durante el desayuno, y a veces también por las de las habitaciones del primer piso, esperando algo para comer. Tiene muy pocas habitaciones, y por eso se reserva con muchos meses de anticipación.

Cuándo ir

Las jirafas están todo el año. Pero el hotel suele formar parte de un safari, y ahí manda el calendario de la reserva: de julio a octubre, la Gran Migración en Masái Mara; de enero a febrero, otra temporada seca con buen avistaje.

Para quién

Para familias con chicos, sin duda, pero también para parejas que arman un safari y quieren empezarlo o terminarlo con una o dos noches en Nairobi. Es la primera o última parada de un viaje a Kenia, no el viaje entero.

Hôtel du Cap-Eden-Roc: solo efectivo

Uno de los hoteles más exclusivos de Europa solo aceptaba efectivo. El Hôtel du Cap-Eden-Roc, en Antibes, sobre la Riviera francesa, empezó a aceptar tarjetas recién en 2006. Hasta entonces, la mayoría de los huéspedes giraba el dinero antes de llegar.

La casa original se construyó en 1870 como residencia privada y abrió como hotel en 1889. En 1914 se sumó el pabellón Eden-Roc, sobre las rocas, con su pileta de agua de mar tallada en el acantilado. F. Scott Fitzgerald lo convirtió en ficción en Suave es la noche, y durante el Festival de Cannes, a pocos kilómetros, es el hotel donde se alojan muchos de los nombres del cine.

Cuándo ir

Abre por temporada, de primavera a otoño; conviene confirmar las fechas de cada año al reservar. Mayo, con el festival, es el mes de más movimiento. Junio y septiembre tienen mar templado y menos gente.

Para quién

Para quien quiere la Riviera clásica, de cabañas sobre las rocas y almuerzos largos frente al mar. Combina con Mónaco, Niza y los pueblos de la Provenza en auto, y con un viaje a la costa italiana del otro lado de la frontera. En la Costa Amalfitana contamos cómo seguir hacia el sur.

Siete hoteles, siete viajeros

Un resumen para ordenar la elección:

  • Llao Llao: la Patagonia con historia, en cualquier estación. Parejas y familias.
  • Faena: Buenos Aires con personalidad. Visitantes del exterior y celebraciones locales.
  • Burj Al Arab: el Dubái más espectacular, una o dos noches. Escalas camino al Índico.
  • The Peninsula Hong Kong: el Hong Kong clásico, con traslado en Rolls-Royce. Viajes por Asia.
  • Icehotel: una noche de hielo bajo las auroras. Viajeros de experiencias extremas.
  • Giraffe Manor: jirafas en el desayuno. Familias y safaris en Kenia.
  • Hôtel du Cap-Eden-Roc: la Riviera de siempre. Viajes en pareja por el sur de Francia.

Cómo encaja un hotel así en un viaje

Un hotel único suele funcionar mejor como pieza de un viaje que como viaje completo. Tres formas habituales de usarlo:

Como apertura o cierre

Giraffe Manor antes de un safari, el Peninsula para cortar un vuelo largo hacia Asia, el Burj Al Arab de escala camino a Maldivas. Una o dos noches que le dan al viaje un comienzo o un final que se recuerda.

Como base

El Llao Llao o el Hôtel du Cap-Eden-Roc se disfrutan con más noches, como base para recorrer la zona. Ahí conviene pensar en estadías de cuatro noches o más.

Como experiencia puntual

El Icehotel es el caso más claro: una noche en el hotel de hielo, dentro de un viaje de varios días por Laponia. Lo mismo vale para una noche especial en el Faena dentro de una semana en Buenos Aires.

En todos los casos, lo que define la estadía es la habitación: la vista al lago en el Llao Llao, una suite de arte en el Icehotel, una habitación del primer piso en Giraffe Manor. Pedirla con precisión es la mitad del trabajo. En cómo elegir un hotel desarrollamos esos criterios.

Preguntas frecuentes

¿Es verdad que el Burj Al Arab es un hotel de siete estrellas?

No. La categoría máxima oficial es cinco estrellas, y el Burj Al Arab es un cinco estrellas. La expresión "siete estrellas" la usó un periodista en una nota antes de la apertura, y quedó asociada al hotel.

¿Cuándo abre el Icehotel de Suecia?

El hotel de hielo de invierno funciona aproximadamente de diciembre a abril, y se reconstruye cada año. La parte permanente, Icehotel 365, abre todo el año. Las fechas exactas conviene confirmarlas al reservar.

¿Cuánto hay que reservar con anticipación Giraffe Manor?

Tiene muy pocas habitaciones y una demanda altísima, por lo que suele completarse con muchos meses de anticipación. Si el viaje a Kenia depende de esa estadía, conviene asegurarla antes de cerrar el resto del itinerario.

¿Por qué se incendió el Llao Llao?

El primer edificio, inaugurado en 1938, estaba construido casi todo en madera y un incendio lo destruyó en octubre de 1939. Se reconstruyó usando más piedra y reabrió en diciembre de 1940.

¿Qué era antes el edificio del Faena en Buenos Aires?

Era El Porteño, un molino harinero de Bunge y Born en Puerto Madero. Philippe Starck diseñó el interior del hotel, que abrió en 2004.

Si alguno de estos hoteles te quedó dando vueltas, lo usamos como punto de partida y armamos el viaje alrededor.

¿Lo armamos juntos?

Te armamos una propuesta a tu medida: vuelos, hoteles, traslados y experiencias.

Cotizá tu próximo viaje a medida
Con cariño, Fêrez ♡página 5